A fines del siglo XVIII, en Concepción vivían tres hermanas, a quienes se las conocía como las tres Pascualas. Como era su costumbre lavar juntas la ropa en una laguna cercana a su hogar, se las veía frecuentemente afanadas en esta labor.
Una tarde, algunas mujeres encontraron sus cadáveres flotando en el agua. ¿Qué había pasado? Según se cuenta, las hermanas se enamoraron del mismo hombre, quien las sedujo y, luego, las abandonó. Desesperadas, ellas decidieron terminar con sus vidas y se arrojaron a la laguna. Inexplicablemente, se formó un gran remolino y las aguas, furiosas, se desbordaron. Cuando la quietud volvió, la laguna tomó la forma de la luna en cuarto menguante.
Desde entonces, los lugareños cuentan que algunas noches suelen ver lavando a las tres Pascualas.
Otra versión de la leyenda dice que a la casa donde vivían con su padre habría llegado a hospedarse un forastero. El hombre se enamoró de las tres muchachas y cada una, en secreto, le correspondió su amor. Sin embargo, él no supo a cuál de las tres escoger, así que las citó a la laguna en la noche de San Juan. Las esperó sentado en un bote y cuando vio su reflejo, desesperado, comenzó a gritar: ¡Pascuala!...
¡Pascuala!... ¡Pascuala! Las tres creyeron ser las elegidas, entraron en la laguna y se ahogaron. Desde entonces, se dice que en las noches de San Juan, en la laguna aparece un bote y se escucha una voz angustiada que llama a las muchachas
Leyendas Cortas
leyendas cortas para niños, leyendas cortas de terror
domingo, 12 de mayo de 2013
martes, 30 de abril de 2013
La Noche Buena
En México era costumbre que los fieles llevaran regalos al niño Jesús durante la misa de Nochebuena.
Un chico llamado Pablo, estaba muy triste al no poder darle un obsequio al Niño Dios, era demasiado pobre y no tenía nada que ofrecerle, tras eso el niño se deprimió llorando en un rincón de la iglesia arrodillado, lloro amargamente. Las lágrimas resbalaron por su rostro y cayeron al suelo de la iglesia.
De repente, enfrente del, una preciosa planta empezó a crecer. Sus hojas eran de un rojo encendido, estaban dispuestas en forma de estrella en el mismo centro, un manojito de menudas flores amarillas la inundaban de luz.
Pablo supo que eso que acababa de suceder fue un regalo de Dios que le mando para que se lo ofreciera a su hijo recién nacido y feliz como nunca, depositó aquella estrella preciosa a los pies del Pesebre.
Así cuentan que pasó y que desde aquella noche la Poinsetti se vuelve roja en navidad.
Un chico llamado Pablo, estaba muy triste al no poder darle un obsequio al Niño Dios, era demasiado pobre y no tenía nada que ofrecerle, tras eso el niño se deprimió llorando en un rincón de la iglesia arrodillado, lloro amargamente. Las lágrimas resbalaron por su rostro y cayeron al suelo de la iglesia.
De repente, enfrente del, una preciosa planta empezó a crecer. Sus hojas eran de un rojo encendido, estaban dispuestas en forma de estrella en el mismo centro, un manojito de menudas flores amarillas la inundaban de luz.
Pablo supo que eso que acababa de suceder fue un regalo de Dios que le mando para que se lo ofreciera a su hijo recién nacido y feliz como nunca, depositó aquella estrella preciosa a los pies del Pesebre.
Así cuentan que pasó y que desde aquella noche la Poinsetti se vuelve roja en navidad.
martes, 16 de abril de 2013
El Escudo de Armas
Existe una leyenda referente al Escudo de Armas, el Doctor Regino F. Ramón escribió una historia sobre el estado de Coahuila que nunca se público pero que otro a su vez al leerla, transcribe un documento que se encontró en el Archivo de la Nación y que en la parte que interesa dice lo siguiente: que Urdinola, desde Saltillo mandó por el rumbo del oriente a Don Diego de Montemayor, quien emprendió la marcha el 22 de Agosto de 1555, hasta que llegó a una gran planicie donde corría un hermoso riachuelo a cuyas márgenes estaban acampadas numerosas tribus indígenas, seguramente eran lo ojos de agua de Santa Lucía, estos indios medios domesticados no eran belicosos. Al salir el sol practicaban una curiosa ceremonia, se formaban todos dando frente al oriente y al aparecer el astro del día por entre los picachos del cerro de la Silla, le disparaban sus flechas, no de una manera hostil, sino con cierta humildad y reverencia que indicaba ser un acto de homenaje y veneración.
Don Diego de Montemayor quedó tan impresionado que muchos años después, que fundó en ese propio lugar de la ciudad de Monterrey, pidió y le fue concedido por el virrey, que el emblema de la ciudad metropolitana fuera un sol sobre el cerro de la Silla, al que disparaba un indio sus flechas.
Sin embargo y haciendo caso omiso de lo anterior, lo que si puede asegurarse sin lugar a dudas, es que el escudo data de mediados del siglo XVII, pues en la carta que envío el Gobernador de Nuevo Reino de León. Don Nicolás de Azcárraga a la reina Doña Maríana de Austria el 29 de Septiembre de 1667 y en la siguiente de fecha 5 de Abril de 1669, le decía textualmente que la ciudad necesitaba de privilegio de armas y que se cediesen según el escudo que hubiese acostumbrado, lo que confirma que el blasón ya existía para entonces. Fuente: El Escudo de Armas
Don Diego de Montemayor quedó tan impresionado que muchos años después, que fundó en ese propio lugar de la ciudad de Monterrey, pidió y le fue concedido por el virrey, que el emblema de la ciudad metropolitana fuera un sol sobre el cerro de la Silla, al que disparaba un indio sus flechas.
Sin embargo y haciendo caso omiso de lo anterior, lo que si puede asegurarse sin lugar a dudas, es que el escudo data de mediados del siglo XVII, pues en la carta que envío el Gobernador de Nuevo Reino de León. Don Nicolás de Azcárraga a la reina Doña Maríana de Austria el 29 de Septiembre de 1667 y en la siguiente de fecha 5 de Abril de 1669, le decía textualmente que la ciudad necesitaba de privilegio de armas y que se cediesen según el escudo que hubiese acostumbrado, lo que confirma que el blasón ya existía para entonces. Fuente: El Escudo de Armas
miércoles, 27 de marzo de 2013
Templo de El Roble
En la época de La Colonia surgió otra leyenda que mantiene arraigo popular. Se dice que una mujer del pueblo comenzó a contar que una imagen que ella tenía en su casa, escapaba de noche y atravesaba el canal de los ojos de agua de Santa Lucía, e iba a refugiarse en el hueco del tronco de un roble, que existía exactamente en el mismo lugar donde se levanta el templo de El Roble. La mujer agregaba que todas las noches iba por ella y la encontraba con la falda húmeda y con algunos cadillos en los pies. El asombro crecía y más mujeres solían ir a rezar a ese lugar.
martes, 19 de marzo de 2013
El tesoro de la Peña del Valle de Bravo
Desde hace mucho tiempo se ha venido contando de generación en generación y todas lo han creído al pie de la letra, en que la peña del valle de bravo hay enterrado un valiosísimo tesoro.
Refiérese que en tiempo de la guerra de independencia, los insurgentes perseguían a muerte a los españoles que por lo general, eran dueños de cuantiosas fortunas, extendidos latifundios y ricas minas de oro y plata en completa bonanza. He aquí la historia:
En el Valle de Bravo, poseedores de una gran extensión de tierra, había unos españoles sumamente ricos y que temiendo ser presa de los terribles guerrilleros, determinaron separarse de la nueva España para encaminarse a su patria; pero antes de hacerlo enterraron una cuantiosa fortuna en la Peña del valle.
Consumada la Independencia por el gran libertador D. Agustín de Iturbide y cuando él país comenzó vivir separado de la corona de castilla, aquellos españoles que Habían dejado sepultada enorme fortuna en la peña del valle, enviaron a 2 personas de su confianza a México para que encaminándose a la población del valle buscaran en la peña aquel tesoro; y para que con facilidad dieran con él les dijeron que encontrarían como señal un enorme clavo.
Aquellos españoles llegaron a México y ya en el pueblo del Valle y más aún en la peña buscaron con todo empeño y gran tenacidad la fortuna oculta; pero nunca la encontraron porque jamás dieron con el enorme clavo que les había dado como señal. Por lo tanto se tiene plena seguridad de que en los ricos del valle de bravo denominados la peña permanece aún ocultó aquel tesoro que dejaron escondido los riquísimos españoles.
lunes, 25 de febrero de 2013
Los niños del terremoto
las 7:19 AM del 19 de Septiembre de 1985 el más destructivo terremoto de la historia de México arrasó varias zonas del occidente y centro del país, entre las que se contaba el Distrito Federal. El recuento de muertos, que llegó a los diez mil, afectó principalmente a trabajadores de escuelas y hospitales, y a los niños que concurrían a establecimientos educativos, prestos a comenzar las clases en ese horario. La imprevisión a la hora de construir escuelas, inadecuadas para soportar los frecuentes sismos que afectan a México, hizo de los escolares víctimas en una proporción inusitadamente alta. Muchas escuelas fueron mudadas de sitio y en su lugar se erigieron otras construcciones, sin relación alguna con la educación. Décadas después, sin embargo, la algarabía de los niños, sus juegos infantiles, sus chanzas, son oídos misteriosamente por transeúntes o moradores de construcciones que al momento del desastre lindaban con escuelas o institutos, hoy ubicados lejos de su emplazamiento original, como si sus espíritus se negaran a interrumpir el inicio de las clases aun desde el otro lado de la muerte. Si estás en México y deseas investigar más sobre la presencia del espíritu de los niños del terremoto, quizás quieras utilizar un tablero Ouija para intentar contactarte con ellos.
domingo, 27 de enero de 2013
En tu espalda
Un matrimonio que tenia un hijo pequeño, siempre se la pasaban discutiendo y peleando. Un día, el padre, en un ataque de rabia, mato a la esposa. El hombre escondió el cadáver y no había rastros del crimen, nadie sospechaba nada. Pero el hombre se percato de algo extraño acerca de su hijo, el niño nunca se quejaba acerca de la ausencia de su madre.
Hijo, ¿por que no preguntas por tu mama? le decía el padre. La mayoría de los chicos de tu edad desean que su madre este con ellos, dime que es lo que te preocupa.
Y el niño le respondió, yo estoy bien papá. Solo tenia curiosidad por saber porque siempre mamá esta trepada en tu espalda...
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