domingo, 19 de agosto de 2012

El mal yerno


Esto es para los que piensan que por no tener a su suegra viva ya se libraron de ella, cuidado con lo que le hagan a sus esposas.

Era 1 de Noviembre de 1997, mi abuela falleció el 17 de septiembre del mismo año, a lo que mis tíos y mi mamá se pusieron de acuerdo para ir al panteón a ver a sus papas.
Entonces le hablaron a mi tía que vivía en Tlaxcala, para ver a que hora llegaba para que se fueran al panteón, a lo que mi tía les dijo que cuando llegara su marido se ponía de acuerdo con él y les regresaba la llamada.

Total que mi tía les habló y les dijo que su marido no la había dejado ir diciendo que para qué iba si ya su madre estaba muerta.

Y mi tía se acostó a dormir con ese dolor y coraje hacia su marido. Al dia siguiente mi tía se sorprendió cuando su marido muy temprano le dijo que se levantara para que la llevara a la casa de su hermana, ásta así lo hizo y cuando llegaron todos le preguntaron que por qué ese cambio tan repentino, a lo que mi tío les dijo: "les voy a contar pero no se vayan a burlar".



Y a si empezó su relato:

No podía conciliar el sueño y me levante a tomar un vaso con agua, regresé a mi recama y me recosté boca arriba mientras me fumaba un cigarro que no me terminé y apague la luz, no lo hubiera yo hecho, total que entre sueños escuche que golpeaban la paredes con algo y al prender la luz ví a mi suegra parada justo enfrente de mi apoyada como siempre en su bastón, viéndome con mucho coraje, a lo que yo cerré mis ojos y recé todo lo que jamás en mi vida había rezado. Y pues bueno, por eso es que su hermana y yo estamos aquí viniendo a ver a sus papas, y les juro jamás negarle eso a su hermana.
Claro que después de eso todos mis tíos soltaron la carcajada.

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